Pablo Burgué

Pablo Burgué en la Asociación para el Impulso del Talento Joven.

6 de marzo de 2025. La Asociación para el Impulso del Talento Joven que preside Pablo Burgué de la Cruz, profesor del Grado en Ciencias de la Seguridad y el Máster en Dirección de Recursos Humanos, se dedica a facilitar la transición de los jóvenes del ámbito académico al profesional. Esta asociación se enfoca en el desarrollo de competencias transversales y emocionales. A través de programas como Factoría de Talento, Human Up o Universo Nido ofrecen espacios de crecimiento personal y profesional, adaptándose a las necesidades actuales de la juventud.

¿Qué te motivó para crear la Asociación para el Impulso del Talento Joven?

El motivo principal fue que llevamos muchos años mezclando nuestra actividad profesional entre el mundo de la empresa y el mundo académico. Detectamos que existía una dificultad en el tránsito de los jóvenes del mundo académico al mundo laboral, porque en el contexto académico se pone el foco en cuestiones más técnicas. Pero en el mundo profesional se necesitan otro tipo de competencias, que no están del todo atendidas a lo largo de la etapa académica. Fruto de esta idea decidimos poner en marcha esta asociación que tiene como objetivo que los jóvenes tengan la oportunidad de desarrollarse de otra manera.

¿Y en este sentido ha influido tu experiencia como profesor en la universidad, tanto en la concepción como en el desarrollo de este proyecto?

Sí, la universidad te da la oportunidad de conocer a muchos jóvenes y sus necesidades. Hablando con ellos te das cuenta de que, efectivamente, hay unas necesidades más claras que otras, y de alguna manera eso nos permite adaptar también nuestra respuesta.

Por ejemplo, en estos momentos, fundamentalmente después del COVID, nos damos cuenta de que hay muchos jóvenes que necesitan un apoyo muy específico en competencias emocionales. Estamos incorporando más competencias en esta materia en el desarrollo de los programas.

¿Cuáles son los principales objetivos que persigue tu asociación para desarrollar el talento de los jóvenes?

El objetivo fundamental es ayudar a los jóvenes a conocerse mejor a sí mismos, descubrir sus fortalezas y sus áreas de desarrollo. El segundo objetivo tiene que ver con el desarrollo de competencias transversales que les ayuden a dar el salto del mundo académico al mundo laboral y al mundo adulto. Y en tercer lugar, queremos generar una comunidad, un entorno, un lugar seguro que permita que ellos reciban una atención emocional. Para ello, les ofrecemos la posibilidad de encontrarse con jóvenes que puedan estar viviendo un momento vital parecido. Esta vivencia les genera una mayor confianza en sí mismos que les ayude a dar esos pasos.

En definitiva, tenemos esos tres grandes objetivos: potenciar el conocimiento, desarrollar competencias, ofrecerles un lugar seguro, una comunidad donde ellos puedan sentirse atendidos.

Consideráis clave elementos como el fomento de las actitudes proactivas, colaborativas, sostenibles para los futuros profesionales, ¿no?

Creemos que en el mundo actual uno solo no llega muy lejos. Es necesario que a la hora de atender a las necesidades de la sociedad, cada persona sea consciente de ellas y a la hora de responder a ellas, lo haga desarrollando la inteligencia colaborativa, trabajando en grupo, descubriendo las claves en la gestión de las relaciones… todo este tipo de competencias que le conectan con otras personas. Con un talento individual puesto al servicio de la colectividad.

Dentro de vuestros programas específicos. El primero es Factoría de Talento. ¿Cómo podría describirse un poco la estructura que tiene este programa y qué resultados habéis obtenido hasta el momento?

Factoría de Talento es un proyecto que lleva 12 años funcionando y el objetivo fundamental es ayudar a los jóvenes a identificar su talento y hacerlo brillar allí donde ellos lo necesiten. Entonces, para ello seleccionamos a jóvenes entre 18 y 26 años que están todavía en periodo académico, quieren explorarse a sí mismos y desarrollar competencias que trascienden a las que pueden estar desarrollando en sus entornos académicos tradicionales.

Una vez en el programa, les ofrecemos la posibilidad de vivir un proceso de selección muy parecido al que podrán vivir luego en el mercado laboral y cada año elegimos a 20 chicos y chicas de diferentes universidades y de diferentes grados para participar en el programa. Esas 20 personas que participan en el programa todos los jueves entre enero y junio se reúnen para desarrollar alguna actividad de autoconocimiento o competencia transversal: el liderazgo, el trabajo en equipo, la gestión de los conflictos, etcétera.

Es un programa bastante asentado, lleva 12 años, y en 2019 recibió el premio de la Fundación Mahou San Miguel al Impulso del Empleo Juvenil. Normalmente se apuntan estudiantes universitarios, aunque está abierto también para alumnos de formación profesional o quienes estudien un máster. El único requisito es que tengan entre 18 y 26 años.

Equipo de jóvenes que participan en el programa de Pablo Burgué

Grupo de jóvenes que ha participado en uno de los programas de la asociación.

Otro proyecto es Human up. Cuéntanos qué metodologías empleáis para desarrollar las habilidades y la mentalidad de los jóvenes que participan en este proyecto.

Human up es un proyecto que tiene una esencia similar a Factoría de Talento en cuanto a que el foco lo ponemos en la persona, pero, en este caso, se orienta al desarrollo de habilidades, de competencias, de actitudes vinculadas a la innovación. Se desarrolla en tres fines de semana en los que se trabajan las competencias humanas y sociales; las creativas e innovadoras; y un hackathon en el tercer fin de semana en el que se propone un reto real.

Además, tenéis Universo Nido. ¿Que busca este proyecto y qué beneficios aporta a los jóvenes?

Es un proyecto en el que no hay que apuntarse como hay que hacerlo en los otros dos, pero exige un nivel de compromiso o de exigencia como Factoría de Talento o Human up, que, por cierto, están becados al 100% por entidades públicas y mecenas privados.

Universo Nido es un proyecto que tiene un conjunto de acciones mucho más abiertas, que exploran otro tipo de miradas relacionadas con el desarrollo personal. Para ello utilizamos minicursos que pueden durar una tarde o dos tardes. Exige un nivel de compromiso menor y el tipo de actividad se focaliza en talleres.

¿Cuáles son los retos a los que te enfrentaste en la implementación de estos programas y cómo los habéis superado a lo largo de los años?

El principal reto que hemos tenido y que seguimos teniendo es el dar a conocer estos programas a los jóvenes. No es sencillo y por eso también os pedimos ayuda a los centros académicos. No es fácil porque cada vez hay más información y más "infoxicación" en redes sociales, en medios de comunicación y en mil canales más… Por eso, es mucho más difícil dar a conocer iniciativas como las nuestras, aunque ya estén asentadas. Hoy en día a los jóvenes les resulta realmente difícil, aunque quieran, atender a otras cuestiones relacionadas con su desarrollo que no sean estrictamente académicas.

En esa línea, la irrupción de las nuevas tecnologías y metodologías educativas innovadoras habrá provocado también una revolución en cómo se llevan a cabo todos los programas…

 Sí, sin duda. Desde el punto de vista de la interacción con los jóvenes, queremos que la interacción sea en gran medida presencial, con talleres o seminarios, pero luego, hemos aprovechado la evolución, las oportunidades que nos hoy la tecnología para provocar una interacción entre ellos mucho más continua. El hecho de que hoy en día existan tantas oportunidades para poder generar una interconexión bastante fluida a través de la tecnología, que ha permitido que podamos ir mucho más allá de lo que podíamos al comenzar este proyecto.

¿Qué recomendaciones darías para aquellos jóvenes que están a punto de terminar la etapa académica y que deseen incorporarse al ámbito profesional de manera exitosa?

Les recomendaría solamente dos cosas.

Primera, que no pierdan de vista durante su etapa académica el desarrollo de estas otras competencias más transversales, más solidarias; que no se centren exclusivamente en lo que es el desarrollo de un perfil técnico. Es importantísimo, ser crítico y ver cómo podemos desarrollar este tipo de competencias transversales que, antes o después, van a necesitar.

 Por otro lado, les recomendaría que se olviden de que, esto de aprender o de estudiar, es una cosa que va a terminarse cuando les den el título de grado o de máster. Que hoy en día, estudiar es un proceso que dura toda la vida, ya que es necesario readaptarse y aprender en cada profesión. Uno se queda obsoleto en función del sector y de la actividad en la que se mueva. Por tanto, el joven va a tener que estar en una dinámica de aprendizaje, de cambio, de evolución, de adaptación constante a lo largo de toda su vida.

Pablo Burgué

El profesor Pablo Burgué impartiendo clase.

¿Cómo pueden los estudiantes potenciar su autoconocimiento y sus habilidades transversales de cara al futuro profesional a través de actividades como las vuestras?

Tienen que salir de clase, que buscar oportunidades. A veces, dentro de la propia universidad, pero fuera del plan de estudios. Hay muchas actividades como la participación en asociaciones de estudiantes, delegaciones de alumnos, actividades deportivas, artísticas, clubes de debate… todo este tipo de actividades son perfectamente válidas para el desarrollo de competencias transversales. La experiencia de cada una les ayuda a desarrollarse plenamente y darles habilidades que les serán muy útiles en el entorno profesional.

Desde muchas instituciones nos piden ayuda y nos la ofrecen, con el objetivo de transmitir este tipo de habilidades. Nos piden, por ejemplo, que demos charlas a los chavales sobre la importancia que puede tener una buena gestión de los conflictos, para que los equipos realmente puedan conseguir sus objetivos. Este tipo de actividades son muy gratificantes. Nos apoya mucho la Comunidad de Madrid pero también los antiguos alumnos que actúan como pequeños mecenas, para difundir lo que aquí enseñamos.

Facilitar la transición de los jóvenes

La Asociación para el Impulso del Talento Joven se dedica a facilitar la transición de los jóvenes desde el ámbito académico al profesional, enfocándose en el autoconocimiento, el desarrollo de competencias transversales y la creación de comunidades de apoyo. A través de programas como Factoría de Talento y Human Up, ofrecen formación gratuita y oportunidades de crecimiento personal y profesional. El principal objetivo es dar a conocer estas iniciativas entre los jóvenes, debido a la sobrecarga de información en la sociedad actual. Para superar este obstáculo, colaboran con instituciones académicas y emplean tecnologías modernas para mantener una comunicación constante y efectiva con los participantes. Recomienda a los estudiantes que busquen oportunidades más allá del currículo académico tradicional, participando en actividades extracurriculares que fomenten habilidades blandas y competencias transversales esenciales para su futuro profesional.