María del Mar González Mena - Mar, 01/04/2025 - 09:20
Yacimiento de Gran Dolina en Atapuerca. Campaña de 2024. Fuente: Universidad Isabel I.
Serie: 'El Poder de la Palabra' (XXXIII)
Los yacimientos de la sierra de Atapuerca han vuelto a revolucionar la teoría de la evolución humana y reescribir nuestra historia con un fósil llamado Pink, el rostro humano más antiguo de Europa Occidental. La publicación científica aparece en Nature el 12 de marzo, y ese mismo día, recorre los medios de comunicación más generalistas, periódicos, radios y televisiones a las que se informó, en un evento conjunto y simultaneo, desde Tarragona y Burgos, sedes del IPHES y el Museo de la Evolución Humana.
El Mundo: “Pink, el hallazgo de Atapuerca que reescribe nuestra historia”
La SER: “Descubierto en Atapuerca el primer rostro humano de Europa Occidental”
RTVE: “La cara del “primer europeo” hallada en Atapuerca corresponde a una especie nueva en el continente”
National Geographic: “Reescribiendo la historia: descubren en Atapuerca el rostro humano más antiguo de Europa Occidental”
Diario de Burgos: “Atapuerca reescribe la historia de primer poblamiento europeo”
Y también las redes sociales a través de los medios, pero especialmente de forma directa y proactiva. Entre otras muchas publicaciones, destacar que la Fundación Atapuerca, IPHES-CERCA y el CENIEH explican de forma conjunta en un minuto las claves del último descubrimiento.
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Atapuerca es un referente científico indiscutible en evolución humana pero, también, en divulgación de la ciencia. Desde sus orígenes, el equipo director de los yacimientos de la sierra burgalesa ha creído en la importancia de la socialización de los descubrimientos y de los medios de comunicación para acercar a la sociedad en general el trabajo vinculado a la evolución humana.
Más allá de su valor en la socialización de la ciencia, también los periodistas y comunicadores en general tenemos mucho que aprender de los yacimientos de Atapuerca y de quienes han conseguido, a lo largo de su historia, que todos sepamos un poco más de nuestros antepasados más lejanos. Si se puede explicar de forma sencilla, cercana y atractiva complejas teorías científicas sobre nuestros orígenes basadas en el estudio de minúsculos fósiles, seguro que sus técnicas pueden darnos claves para comunicar cualquier otra cuestión.
Un equipo mediático con una historia que contar
Los tres codirectores de Atapuerca, Eudald Carbonell, José María Bermúdez de Castro y Juan Luis Arsuaga han formado durante décadas un equipo mediático que ha sido y es la cara visible de los yacimientos a la que se han ido sumando otros rostros en los últimos años.
La historia de la evolución humana y las aportaciones de Atapuerca en este campo pueden seguirse en las revistas científicas, pero también se han ido contando de forma directa a la sociedad en general. Conscientes de la importancia de la comunicación, cada año, tras las campañas de excavaciones de julio, los tres se han sentado a los pies de la Gran Dolina para ir explicando los últimos hallazgos y su aportación a la evolución humana. Salvo en contadas ocasiones, como la presentación del Homo Antecessor en 1997, todas las ruedas de prensa de final de campaña se han realizado en Burgos, el lugar donde se encuentran los yacimientos y donde los periodistas locales hacen un seguimiento puntual de todo lo relativo a Atapuerca.
Una historia tejida con numerosos descubrimientos de los que, entre los tres codirectores, han explicado los datos y evidencias científicas, la teoría de la evolución y la historia de nuestros antepasados. Cada uno con su estilo personal, pero siempre con cercanía, un lenguaje accesible para el público generalista y una puesta en escena impecable en la que, por ejemplo, se muestra el hueso más pequeño del oído comparándolo con una mosca (campaña 2005. Diario de Atapuerca)
Poner rostro a los datos y hallazgos
El dato y el fósil importan, pero también la manera de contarlo y presentarlo al mundo. Esa es una de las claves que, como comunicadores, nos enseña Atapuerca. La teoría más compleja, el hallazgo más pequeño, se tiene que poder explicar de forma atractiva y entendible.
Y una de las maneras que tenemos de acercarnos a ello es poniendo rostro a información complejas, en este caso, de 1,4 millones de años de antigüedad. Más que portavoces, los tres codirectores son el rostro de Atapuerca. Su imagen nos lleva directamente a Atapuerca y pensamos en evolución humana. Y eso no se consigue solo, ni de la noche a la mañana. Es el fruto de muchos años de investigación y de comunicación. De ruedas de prensa, entrevistas, artículos… en medios científicos y generalistas, en televisiones, radios y, ahora también, redes sociales.
En una de esas ruedas de prensa, en 2006, Juan Luis Arsuaga mostraba un fragmento de cráneo ubicándolo en el lugar exacto de la cara al que pertenecía. Y así sobran las explicaciones para una pieza que, sobre la mesa, la inmensa mayoría de personas tendríamos problemas en ubicar.
Juan Luis Arsuaga. 21.07.2006. Fue una de las imágenes seleccionadas por el fotógrafo burgalés Félix Ordóñez para enviar a la agencia internacional de noticias Reuters tras la rueda de prensa de presentación del balance de excavación de ese año y publicada, entre otros muchos medios, por El País
Casi dos décadas después, una de las imágenes que ha recorrido los medios de comunicación para presentar el fósil “Pink” ha sido el rostro de la doctora Rosa Huguet mirando el fragmento. Se muestra el hallazgo, protagonista, pero también a la investigadora. Ella firma el artículo de Nature (junto con un gran equipo de investigadores), ha explicado a los medios de comunicación en RRSS la importancia del hallazgo y pone rostro, su imagen, acompañando al fósil “Pink”. La investigación en evolución humana en Atapuerca continúa y, también, la apuesta por la comunicación y socialización de la ciencia.
La doctora Rosa Huguet, con el fósil de 'Pink'. Fotografía de María D. Guillén (IPHES-CERCA). Publicada por el Museo de la Evolución Humana y numerosos medios de comunicación.
La importancia de equipos y portavoces convencidos de la necesidad de socializar los hallazgos, humanizar la información y explicar con claridad datos y teorías son algunas de las claves de la comunicación de Atapuerca que, más allá de la divulgación científica, podemos aplicar a cualquier información para conseguir, realmente, que se entienda lo que estamos contando y que nuestro contenido resulte interesante y cercano. Pero sin olvidar que, detrás, cuentan también con profesionales de la comunicación y la divulgación científica en sus distintos ámbitos que facilitan que eso sea posible de una manera profesional.
De este modo, el proyecto de Atapuerca ha incorporado a su ADN la pasión por la comunicación y la divulgación con un elemento transversal que llega desde los directores a los equipos de investigación y aterriza, entre otros ejemplos, en los guías que acompañan visitas al museo de la evolución humana y los yacimientos que esa misma semana ya estaban hablando de “Pink” a los visitantes.
La historia de la evolución se explica desde Atapuerca y, también, muchas de las claves de la comunicación.
Editor: Universidad Isabel I
ISSN 2792-1786
Burgos, España
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